Simón I. Patiño: el capinoteño más rico del mundo

Foto de Patiño con su firma. Aparece en varios documentos que relatan su vida

Muchas biografías se han escrito sobre Simón I. Patiño, en su época uno de los hombres más ricos del mundo. La mayor parte de ellas describen rápidamente su nacimiento y su primera infancia.  Se sabe únicamente que nació en Caraza y que migró a la ciudad a los ocho años.  Unas biografías dan la fecha de 1860 y otras la de 1862 como la fecha de su nacimiento. Sobre sus padres tampoco se tiene mucha información. Unas biografías tratan de mostrarlo como de origen vasco, por el apellido Iturri y, otras, tratan de enfatizar en su mestizaje, por el lado del  apellido Patiño, de la madre. Lo cierto es que en materia de apellidos, por su propia elección parece haber preferido el apellido de Patiño, al que lo hizo universal y sinónimo de riqueza. Su apellido vasco lo simplificó hasta el anonimato, mediante el uso de la letra I en forma abreviada.

Sobre su pueblo natal tampoco se ha dicho mucho. Se menciona Caraza de pasada y, a veces, se lo obvia y sólo se menciona Santivañez.

Pensando en los personajes capinoteños que han ejercido alguna influencia en la sociedad, llegamos a la conclusión de que Simón I. Patiño es, probablemente, el capinoteño que mayor influencia a ejercido en el país y en el mundo, razón por la que transcribimos su biografía, no sin antes, hacer una descripción del entorno en el que nació y en el que tuvo sus primeras experiencias sociales y sus más grandes influencias telúricas, las que todo humano recibe en sus primero años de vida. 

Como todo capinoteño, Patiño era sobre todo un cochabambino. Dicen que siempre quiso volver a Cochabamba, a vivir sus últimos años. Cochabamba, durante la colonia, estuvo bajo la jurisdicción de la Real Audiencia de Charcas, perteneciente al Virreinato de Lima hasta 1776, año en que pasó a formar parte del Virreinato de Buenos Aires,  como parte de la Intendencia de Santa Cruz de la Sierra. La Cédula Real del 5 de Agosto de 1783, trasladó la capital de la Intendencia de Santa Cruz a Cochabamba, asignándole un gran territorio, que abarcaba los partidos de Cliza, Mizque, Valle Grande, Santa Cruz, Sacaba, Arque, Tapacarí, Ayopaya y la región de Moxos.

El Partido de Arque estaba dividido en cuatro curatos o doctrinas: Arque, Colcha, Capinota y Caraza.

El mejor relato sobre lo que era el Partido de Arque y el Curato de Caraza lo encontramos en la “Descripción geográfica y estadística de la provincia de Santa Cruz de la Sierra”, del que fue su Gobernador – Intendente, Don Francisco de Viedma (1737-1809), impreso en Buenos Aires en 1836. Nótese que en su relato Viedma escribe Carasa o Caraza, indistintamente.

El Partido de Arque era grande. Lindaba por el N con el de Tapacarí y la jurisdicción del distrito de la capital del gobierno: por el S con el gobierno e intendencia de Potosí: por el E con el partido de Clisa: por el O con el gobierno de Charcas. Corre por este partido –decía Viedma- el río de Arque, que tiene algunos pozos o remansos, principalmente en la confluencia con el de Tapacarí o Ucuchi, y a este último se le une, más arriba de Poquera, el de Caraza, que se compone de las aguadas y vertientes del valle de este nombre, y en ellos hay pescados bastante sabrosos; como bagres, sábalos, dorados, zurubís y otros, y lo mismo en el de Cayne o Río Grande, que se forma de la unión de los dos ríos de Arque y Ucuchi, y le baña hasta dar con la provincia de Chayanta.

El Partido de Arque  “comprende el valle de Caraza, que es el menor de todos los de Cochabamba; lo demás es un tejido de cerros bastante elevados que forman dicho valle, y las quebradas por donde corren los ríos expresados y otros de poca consideración. En dichos cerros hay muchas minas y vetas de plata, plomo y estaño; pero ninguna corriente y con formalidad de trabajo, de que se hará mérito en su lugar”.

En el Partido de Arque “el temperamento es algo más cálido que el de Cochabamba, particularmente el del pueblo de Capinota, que es sumamente ardiente, y en el río, Ucuchi hay mucha terciana: los demás parajes son sanos, y las enfermedades más frecuentes que en la capital”.

Cuando escribe sobre el Curato de Caraza, dice: “El pueblo de Caraza está situado casi en el medio del valle de este nombre, cinco leguas de la capital, y cuatro del antecedente, al pie de una barranca bien profunda, por la que corre el río de Caraza, cuya agua es escasa, turbia y salitrosa. Lo dócil de aquel terreno va causando con las lluvias y avenidas unos derrumbes en la misma orilla del pueblo, que debe temerse su ruina, si no se ocurre con tiempo a repararle; lo que es muy difícil por lo costoso, y desidia de sus vecinos. El agua que beben la traen de unos manantiales que hay un cuarto de legua de distancia; es buena”.

“El temperamento es seco, y ardiente; su principal subsistencia consiste en la agricultura, por la buena calidad de sus terrenos; bien que los indios comercian mucho con el carbón y leña, del que proveen la capital”.

“Las casas de este pueblo son pocas, pero están con algún orden: a excepción de la del cura, que es de dos altos y puede competir con las mejores de la capital, son unos ranchos como en los demás pueblos referidos; la plaza es grande, en uno de sus ángulos está la iglesia, que es muy capaz y aseada; su construcción de adobe y teja”.

“A distancia de media milla de este pueblo hay una hacienda y casería perteneciente al convento de San Agustín de Cochabamba; que es una pequeña población. Tiene un anexo, llamado Marcavi”.

“El curato se compone de 346 españoles, 1.529 mestizos, 278 mulatos, 2.971 indios y 3 negros, cuyo total es de 5.127 almas”.

Por otro lado, en el relato de Viedma el Curato de Capinota era el pueblo del mismo nombre, “de indios reales, dista de la capital 9 leguas de camino: su situación, en un pequeño valle que forma la quebrada de Capinota, un cuarto de legua de las juntas de este río con el de Tapacari, bastante espacioso, la plaza es grande y cuadrada pero cenagosa, como la mayor parte del pueblo, por desidia de sus habitantes. En uno de sus lados está la iglesia; es de adobe, y cubierta de teja, está muy maltratada: su capacidad, regular para la población, y medianamente adornada. Alrededor de la plaza hay algunas pequeñas casas o ranchos, techadas de paja las más, otras están en sus inmediaciones sin orden esparcidas, y muchas por el campo con sus haciendas y huertas, en que hay buenos alfalfares, y produce cuanto quieren sembrar por la proporción del riego; bien que en partes son expuestas a inundaciones; también hay muchos árboles frutales, principalmente higueras, a cuya cosecha está atenida la mayor parte del pueblo, que, aunque es de indios reales, se compone más de mestizos, mulatos y españoles, que de estos naturales, y son más dedicados al trajín de la arriería que a la agricultura, por estar en el paso preciso a Cochabamba, Chuquisaca y otras partes, lo que les presenta mucha proporción para el tráfico de granos y harinas, con las paradas de molinos que hay en sus inmediaciones, pertenecientes a los españoles”.

“Tiene dos anexos, llamados Charamoco y Ucuchi, y una viceparroquia nombrada Sicaya, tres leguas de distancia del curato, y doce de la capital. En ella poseen los indios del pueblo de Toledo muchas y muy buenas tierras”

“El curato se compone de 217 españoles, 649 mestizos, 331 cholos, 135 mulatos, 2.432 indios y 5 negros, cuyo total compone 5.127 almas”.

Ahora bien, por Ley del 28 de agosto de 1905, el entonces Presidente, Ismael Montes, decreta que “En homenaje á la memoria del egregio ciudadano José María Santibáñez, el pueblo de Caraza de la provincia de Arque, llevará en lo sucesivo el nombre de “Santibáñez” en sustitución del que actualmente tiene” (Nótese que en el decreto se escribe Santibáñez, aunque, en la mayor parte de los textos se escribe como Santivañez).   

Tres años después,  el 1° de octubre de 1908, el mismo Presidente, Dr. Ismael Montes, mediante decreto supremo crea la Provincia de Capinota, separándola del Partido de Arque, con dos secciones municipales: Capinota y Santivañez. En 1984 se crea Sicaya como la tercera sección municipal de la provincia. En la actualidad, entonces, la Provincia tiene tres municipios: Capinota, Santivañez y Sicaya.   

Santivañez fue declarado Parque Industrial de Cochabamba y por  Ley de 15 de julio de 2005, decretada por el Presidente Eduardo Rodríguez Veltzé, se han sentado las bases de su  normativa jurídica referente a su  constitución, funcionamiento, administración y fiscalización, hecho histórico que puede significar un salto para su desarrollo, desde siempre  postergado.

Simón I. Patiño, nació en Santivañez, que antes se llamaba Caraza, y que, en la actualidad, es parte de la Provincia de Capinota. Murió en Buenos Aires un 20 de abril de 1947.

Para un resumen de su biografía transcribimos a continuación lo que está escrito en Wikipedia y, más abajo, la biografía resumida escrita por su secretario personal: Charles Geddes.

Biografía extraida de Wikipedia

Patiño fue un magnate de la minería del estaño. Se casó con Albina Rodríguez en 1889 y tuvieron dos hijas y un hijo, Antenor Patiño.

Su fortuna comenzó con el descubrimiento de una veta sumamente rica el año 1900, en la mina La Salvadora, en el cerro Llallagua (Departamento de Potosí). En los siguientes años fue adquiriendo otras minas y su fortuna creció vertiginosamente. Alrededor de 1910 había formado un complejo minero poderoso con las minas de Llallagua, Catavi, Siglo XX, Uncía y Huanuni, entre otras. Además, para transportar minerales desde sus minas construyó el Ferrocarril Machacamarca Uncía en 1911.

Patiño fue adquiriendo intereses de mineros chilenos en minas bolivianas mediante compras secretas en la bolsa de Santiago (Chile). Una vez que logro la mayoría de las acciones de la Compañía Estannífera de Llallagua, hasta entonces en manos de capitalistas chilenos, se sintió orgulloso de que “nacionalizar” la minería boliviana.

En julio de 1924 consolidó sus intereses en la Patiño Mines and Enterprises and Consolidated, Inc. que registró en Delaware, Estados Unidos. En ella agrupo a la Compañía Estannífera Llallagua, la Salvadora y el ferrocarril Machacamarca Uncía.

Patiño compró a sus fundidores en Liverpool (Willams Harvey & Co.) y en Alemania. También compró minas en Malasia. El caso de Patiño es poco común, porque magnates sudamericanos raramente buscaron una integración vertical de sus intereses. Esta integración le permitió jugar un papel clave en la conformación del Comité Internacional del Estaño que fue el primer cartel que intentó controlar el precio de una materia prima. Con tal motivo, fue conocido como “El Rey del Estaño”. En los años 1940 se encontraba entre los hombre más ricos del mundo.

En 1906, Patiño fundó el Banco Mercantil en Bolivia. Este Banco sigue existiendo en Bolivia si bien no está relacionado a los intereses de Patiño y sus herederos.

Patiño, junto con Mauricio Hoschild y Carlos Víctor Aramayo, otros ricos mineros de Bolivia, son conocidos como los barones del estaño. Éstos tuvieron una gran influencia política en Bolivia hasta la Revolución Nacional de 1952, que efectuó la nacionalización de las minas.

Los herederos de Patiño crearon la Fundación Patiño que se dedica a labores culturales y beca a estudiantes bolivianos para estudios universitarios en Suiza y Bolivia. La fundación está a cargo del Palacio de Portales, una mansión que Patiño hizo construir en Cochabamba y en la que nunca llegó a vivir. Esta mansión está abierta al público. También está a cargo de Villa Albina, una vivienda señorial en Pairumani, construida por Patiño para su esposa.

Biografía resumida de Simón I. Patiño, escrita por su secretario privado, Charles Geddes (Patiño: Rey del estaño)

Simón I. Patiño (1860 – 1947) Simón Iturri Patiño nació en el pueblo de Caraza, hoy Santiváñez, el 1ro. de junio de 1860. Sus padres fueron Eugenio Iturri, de origen vasco, y Maria Patiño. Uno de sus tios, Juan Patiño, luchó en la histórica batalla del puente Topáter – durante la Guerra del Pacífico- donde fue tomado prisionero por los chilenos y liberado sólo en 1882. A los ocho años, Patiño se inició a los estudios en el colegio Seminario de Cochabamba. El primer empleo del cual se tiene noticia fue de vendedor de artículos importados en la tienda de Cincinato Virreira, en Oruro, entre 1882 y 1884. Eran los años de auge de la minería de la plata; los centros mineros estaban en plena expansión. Patiño, dinámico y emprendedor, se dio cuenta que el presente y el futuro estaban ligados a la actividad minera. Se trasladó entonces al centro minero Huanchaca, manejado por Aniceto Arce, futuro presidente de Bolivia. Ahí se empleó en la sección administrativa. En los años noventa, lo encontramos nuevamente en Oruro -luego de una corta estadía en Cochabamba- empleado de confianza en la firma comercial de Hermann Fricke y Compañía. Fueron años provechosos para su formación, durante los cuales aprendió mucho sobre los minerales y su mercado. A los 28 años, el 1ero. de mayo de 1889, Simón I. Patiño se casó con Albina Rodríguez Ocampo, en la catedral de Oruro. La novia era descendiente de una antigua familia de mineros orureños. Dos de ellos, Jacinto y Juan de Dios, habían sufrido las consecuencias de los levantamientos indígenas de 1781, que provocaron el estancamiento de la actividad minera en toda la región. Albina fue una compañera ejemplar para Simón I. Patiño, supo luchar a su lado y compartir con él los duros comienzos. Tuvieron siete hijos, de los cuales sobrevivieron cinco: René, de constitución enfermiza, murió en 1976; Antenor, quien se casó dos veces, con Cristina de Borbón, primero y con Beatrice Rivera después, murió en 1980; Graziella, casada con el boliviano Jorge Ortiz Linares, murió en 1980; Luz Mila, casada con el conde francés Guy du Boisrouvray, falleció tempranamente en 1958; Elena, casada con el marqués español José López de Carrizosa, murió joven en 1942. En Oruro, Patiño conoció al minero de origen potosino Sergio Oporto, con el cual, el 26 de agosto de 1895, conformó una sociedad para la explotación de la concesión minera “La Salvadora”, en el cerro Juan del Valle-Espíritu Santo. Relataba el mismo Patiño, años más tarde, que el encuentro con Oporto y la formación de la sociedad le habían parecido siempre una extraña coincidencia del destino, porque desde sus primeros tiempos en Oruro, de los cuentos y anécdotas de los laboreros, en torno a las minas antiguas y a las fabulosas vetas que éstas encerraban, uno en particular había quedado impreso en su mente: el de Juan del Valle. Contaba la leyenda que Juan del Valle, soldado de Conquista, llegó a Chayanta con unos cuantos compañeros y empezó a excavar en búsqueda de la codiciada plata. En efecto encontró una veta, pero se trataba de estaño, mineral que en aquellos tiempos carecía de valor. El cerro que registró sus andanzas quedó con el nombre de Juan del Valle, añadido al de Espíritu Santo con que él lo había bautizado. Pasaron los siglos, hasta que, en 1870, el minero Honorato Blacutt redescubrió la veta, que abandonó en 1875. Finalmente, después de varias vicisitudes, la concesión fue a parar a manos de Oporto. La sociedad se disolvió en 1897, quedando Patiño como único dueño. Siguieron años de mucho sacrificio, durante los cuales Patiño perseveró -no obstante la baja productividad, las deudas contraídas, la Guerra Federal de 1899- en la explotación de la mina.

La esposa, junto a sus pequeños hijos fue a acompañarlo en la soledad de la inhóspita montaña. De pronto, un día, se encontró la veta de estaño más rica de la región (y tal vez del mundo). Patiño emprendió de inmediato su explotación en gran escala, con tecnología moderna. Las primeras ganancias le sirvieron para pagar sus deudas. La alegría del triunfo quedó ofuscada, por un tiempo, porque unos mineros -los hermanos Artigue- le entablaron juicio, dudando de la legalidad de la concesión a su nombre. En los años posteriores, se enfrentará con resultado positivo a muchos otros problemas judiciales: con la empresa minera chilena Llallagua, por ejemplo, cuyo paquete accionario, finalmente, logró controlar. Mientras tanto, Patiño, días tras día, con enconado esfuerzo y con una visión empresarial moderna y acertada, ampliaba cada vez más sus negocios mineros y financieros. En 1906, por ejemplo, fundó el Banco Mercantil, con oficina central en Oruro y sucursales en todo el país y en Antofagasta. Patiño, quien en un principio vendía sus minerales a través de la firma de Félix Avelino Aramayo, decidió posteriormente vender en forma directa. En 1909, instaló, con este fin, una primera oficina para la venta en Europa, en Hamburgo, Alemania.

En 1912, por sus intereses mineros, bancarios y las propiedades urbanas en Oruro y Cochabamba, Patiño era, indudablemente, el hombre más rico de Bolivia. En 1920 extraía el 40% del estaño boliviano; en 1918, su nombre aparecía en las revistas internacionales, entre los hombres más ricos del mundo; en 1920 su empresa poseía el 41% del estaño mundial. En efecto, Patiño supo integrar las operaciones mineras en un vasto conjunto empresarial y financiero; con hábiles jugadas estratégicas, logró controlar a los refinadores europeos. En 1912, la familia Patiño viajó a Europa, para establecerse en París. En 1914, las oficinas se trasladaron al número 44 Avenue Gabriel, desde donde Patiño dirigía sus negocios. La residencia familiar se estableció en una casa situada en Rue Washington. Ambas en un elegante barrio residencial cerca de los Campos Elíseos.

Posteriormente, a partir de 1916, la familia Patiño se trasladó a una lujosa residencia en Avenue du Bois. En París, Don Simón se dedicaba al trabajo y a desempeñar las funciones de Ministro Plenipotenciario de Bolivia en Francia y, por algún tiempo, en España. Doña Albina atendía a los hijos y al hogar, donde los bolivianos residentes o de paso siempre encontraban una cálida acogida. Los esposos Patiño amaban pasar temporadas en la mansión que habían adquirido cerca de Niza, sobre el Mediterráneo, Chateau Valrose, o en la que poseían en Biarritz.

En las dos guerras mundiales, Patiño abrazó la causa de los Aliados, a los cuales aseguró la provisión de minerales. Durante la Primera Guerra Mundial, no dudó en cortar las relaciones con el imperio alemán, no obstante el “Aguila Roja” de Prusia, importante condecoración recibida por él directamente de manos del Kaiser, en Berlín, en años anteriores. A pesar de vivir lejos de la patria, Patiño nunca dejó de pensar en ella, como lo demuestran las obras que realizó: la Granja de Pairumani, el Palacio Portales y el Banco Mercantil. Durante la Guerra del Chaco, Patiño donó al país dos aviones Junkers J.B. 52, bautizados con los nombres de Juan del Valle y Huanuni. Hizo también importantes donativos en dinero y se ocupó, desde Europa, de la compra del material bélico. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, Patiño decidió trasladarse a Nueva York, instalando su despacho en una de las torres del Waldorf Astoria, sobre Park Avenue. En esta fase, ya con el sagaz apoyo de Antenor su hijo, ejerció gran influencia en los mercados bursátiles, creo algunas suspicacias y celos entre adinerados círculos norteamericanos y adquirió varios conglomerados industriales, mineros y de transporte, entre ellos el consorcio W.R. Grace Company. Al cumplir los ochenta años, Patiño decidió que había llegado el momento de dejar los negocios a los hijos y nietos y de retirarse en la paz del valle cochabambino, pero no pudo cumplir su sueño. Por razones de salud, tuvo que detenerse en Argentina, repartiendo su tiempo entre Buenos Aires y Mar del Plata. Murió a los 87 años durante el sueño, el 20 de abril de 1947. Su cuerpo fue trasladado, con todos los honores, a Cochabamba, en cuya catedral se celebraron las solemnes exequias fúnebres. El gobierno boliviano decretó duelo nacional.  Sus restos reposan en el mausoleo familiar situado en el magnífico parque de Pairumani, a lado de su esposa Doña Albina y de sus tres hijos: René, Antenor y Graziella.

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21 comentarios so far »

  1. 1

    elenaida said,

    gracias por el articulo del patiño me gusto muchisimo

  2. 2

    [...] Simón I. Patiño: el capinoteño más rico del mundo agosto, 2010 1 comentario 3 [...]

  3. 3

    Mauricio Pol said,

    Yo me pregunto, Simón Patiño, hizo asesinar y el mismo mato a muchos humanos, ah y sin dejar de lado la sobreexplotación a la que fuerón sometidos os mineros pagandoles un miserable salario de 1 peso por día.

  4. 5

    Florencio Condori Chávez said,

    Patiño fue un hombre de gran suerte y perseverancia que logró en esos años que el estaño ingrese a su máxima expresión comercial. Eso le pudo costear todos los titulo nobiliarios a Patiño.

    Tal como en su juventud que se embarró con la pobreza en Bolivia, cuando fue millonaio despreció a su gente, luego de tener sus milones gracias al metal del Diablo, no quizo vivir en la tierra de los miserables porque un dia él mismo habia sido uno de ellos.

    Falta de una completa identidad cultural que ahora muchos bolivianos que emigran a Europa o Estados Unidos, pese a estar en miserables situaciones. ya no quieren vover a sus tierras que un dia les dio la vida.

    Lo que podemos imitar a Patiño es esa perseverancia y la tozudez de querer encontrar algo en situaciones sumamente adversas. Eso si hay que imitarlo y copiarlo porque favoce a la condición humana.

    • 6

      lavoztedice said,

      asi como patiño muchos bolivianos salimos del pais para ayudarlo a nuestras familias al pais entero economicamente y bolivia nunca fue miserable y nunca lo sera mas al contrario bolivia es una veta que hay que explotar

    • 7

      ..19 said,

      patiño tenia planeado volver a la tierra que lo vio nacer por eso es que hizo construir el palacio de portales y el regalo villa albina para su querida esposa el quizo quedarse y pasar sus ultimos años en Cochabamba pero por motivos de salud no lo pudo realizar pues la altura le habia afectado, por que ya habia vivido mucho tiempo en europa

  5. 8

    Ben Bela said,

    Patiño, gran visionario

  6. 9

    ramiro sanchiz said,

    que otro boliviano hizo mas por Bolivia?
    Fundacion Simón I. Patiño en Ginebra y Lausanne ( una de las mejores becas del mundo para bolivianos)
    El Hospital Albina en Cbba
    Los centros Culturales en Cbba y Santa Cruz, La Paz
    El centro de Documentacion de Literatura
    El centri fitotecnico de Pairumani
    El Palacio de Portales ahora un centro cultural y no olvidar la biblioteca
    solo para muestra, los mineros vivian mejor que ahora en la Epoca de la Empresa.
    Edifios, bancos, Casas que estan siendo utilizadas como Ministerios, Museos etc
    Otra cosa es la desinformacion y la ignorancia que hace que se desconozca la vida de este boliviano con la primera empresa multinacional del mundo.
    El quiso hacer mucho en Bolivia, pero este Indio que no lo hagan, decian en el Club Social de Cochabamba,

    esto es solo una muestra de buena ley

  7. 10

    Lucho Carrasco said,

    Una cosa es Bolivia, la nación boliviana y el pueblo boliviano y otra fueron los negocios de Patiño el Boliviano, un hijo de inmigrante e india, quien nació en Bolivia pudiendo haber nacido en cualquier parte del mundo, incluso en Paraguay — Bolivia no tiene ninguna deuda con Patiño ni con sus herederos que la plata ennoblizó — Bolivia y su pueblo, le dieron a Patiño mucho mas que el valor de los dos Junkers Ju-52 con los que se puso para la guerra del Chaco, como un saludo a la bandera boliviana y para el que dirán … Patiño siempre vio en los EEUU un derecho y una guía para explotar a Bolivia y a Latinoamérica y en el momento de su muerte comparó Cochabamba con Buenos Aires y aquí se quedó muerto con sus millones que Bolivia y su pueblo le dieran. Che Patiño era un bacán a toda carta.

  8. 11

    Saúl Rolando said,

    A la memoria del Gran Visionario Empresario Minero Dn SImón I. Patiño:

    La tenecidad y esfuerzo de un empleado a la magnitud de un magno empresario, que dio a su patria avances tecnologicos y que por mucho tiempo pudo controlar el precio internacional otorgando cupos de produccion por lo cual muchas empresas estañiferas pudieron dar sostenibilidad a sus operaciones a nivel mundial y por ende el trabajo a sus empleados; su sentimiento de recuperar las concesiones mineras en manos de transnacionales para Bolivia; hay que valorar el gran apoyo economico e inversiones que hizo en nuestra patria en su tiempo; ¿En este tiempo que empresario boliviano invierte como lo hizo Patiño?, habria y tendrian que conocer las obras (infraestructuras y maquinarias) que por si solas hablan como mudos testigos del auge y de la reinversion de los capitales en progreso de los pueblos donde realizo sus operaciones mineras…
    Lo que Bolivioa necesita en estos tiemnpos son muchos Patiños…

  9. 12

    gloria said,

    Dejo poco A Bolivia pero bolivia le dio mucho

    • 13

      Floren Condori said,

      Hola Gloria tu con muy pocas palabras resumes lo que en muchas palabras , yo trate de explicar en un anterior comentario, si recibes algo de un pais tienes que devolver con algo,si no eres un simple ingrato, con su propia tierra.

      • 14

        ..19 said,

        patiño quería hacer mucho por Bolivia, un pequeño ejemplo.. la carretera quillacollo tiquipaya debia haber sido de 6 carriles a cada lado mas una jardinera central con paseo, con la unica condición de que llevase el nombre de su tan querida esposa, por intereses políticos los gobernantes ineptos de la época no lo dejaron mas al contrario lo hicieron escapar del país, el hospital albina patiño, el palacio portales, las bibliotecas y centros culturales, y un planeado ferrocarril con salida al atlántico, osea antes de hablar deberían informarse sobre el tema no creen??

  10. 15

    en cuantos millones fue cotizada su fortuna? y q posición ocupo en ese momento entre los hombres mas ricos del mundo……… alguien sabe la respuesta??

  11. 16

    I actually blog also and I’m composing a little something similar
    to this particular blog post, “Simón I. Patiño: el capinoteño más rico del mundo Capinota”.
    Do you really care in case Imake use of a few
    of your personal concepts? Thanks for your effort ,Franchesca

    • 17

      Campuruna said,

      Dear Franchesca, you can use our blog and our ideas for your work. The unique condition is to mention the source of your informatiom. Regards.

  12. 18

    Rene Patiño said,

    un hombre desde ya con mucha suerte e intiligencia yo quisiera saber mas sobre sus raises x que mis abuelos tambien heran de santibañes jorge patiño velarde y severina espinoza

  13. 19

    Rodrigo said,

    Terrible explotador y asesino (indirecto) de indios y gente trabajadora. Un típico caso de nuevo rico sudaca intentando comprar prestigio adquiriendo modos de vidas europeos.

    Saludos.

  14. 20

    sara said,

    Yo me e criado con la historia de patiño.mi abuelo era sobrino de el y mi abuelo Siempre nos contaba todo lo que hizo y logró.y en esta biografía no cuentan muchas cosas

    • 21

      Campuruna said,

      Estimada Sara: No se si leiste todo, pero puedes complementar con la biografía de Patiño completa. Nosotros pusimos el resúmen escrito por su Secretario (Tha king of tin). En todo caso, dada tu cercanía, podrías cooperarnos con algunos datos o detalles. Atte.


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