Capinoteña dirige Asamblea Constituyente

Silvia Lazarte

La historia de la cochabambina de 42 años transcurrió como la de miles de bolivianos hasta el 6 de agosto, cuando asumió el cargo más importante que en este momento existe en el país, la presidencia de la Asamblea Constituyente. 

Ahora presidenta de la Asamblea Constituyente, el máximo poder vigente en el país, Silvia Lazarte Flores nació el 10 de enero de 1964 en la localidad de Karasa, en la provincia Capinota del departamento de Cochabamba, y una de las primeras cosas que conoció fue la discriminación.

Desde pequeña tuvo que atender las tareas de la casa, como ocurre en las familias quechuas como la de ella. A los 12 años, Silvia tuvo que dejar la escuela por decisión de su padre, para dar la oportunidad a sus hermanos de formarse en el cuartel. Tal fue la impresión que Lazarte recordó este pasaje en su primer discurso ante la Constituyente.

 

“Como yo era la primera hija mujer, he tenido que trabajar junto con mi padre y mi madre para que mis hermanos estudien”, recordó en una entrevista con La Razón, dos días antes de que sea electa en el cargo y que apareciera a su alrededor un celoso cuerpo de seguridad y de asesores que ahora impide hablar con la asambleísta.

Tras la decisión de su padre, Lazarte se despidió de sus compañeros de la escuela Prudencio Araujo de Karasa para dirigirse a El Chapare, donde su padre consiguió una pequeña parcela en el Sindicato Pedro Domingo Murillo, central Villa 14 de Septiembre de la Federación del Trópico de Cochabamba, en el municipio de Villa Tunari. Un año después comenzó su contacto con los sindicatos.

“Yo he empezado a asistir a las reuniones desde mis 13 años, porque mi papá y mi mamá por una cuestión de salud tuvieron que abandonar el Chapare y regresar a Carasa”.

Fue allí donde creció como dirigente sindical, conoció a Evo Morales (entonces Ejecutivo de la Federación del Trópico de Cochabamba) e hizo familia con Florencio Flores, con quien tiene un hijo de 21 años llamado Grover. También está a cargo de Celso y Ximena, a los que adoptó.

En 1982, a sus 18 años, fue posesionada en el cargo de Secretaria General de Mujeres de la Central Nuevo Chapare por Evo Morales, a quien posteriormente acompañó de cerca en su lucha por las reivindicaciones de las y los cocaleros.

Posteriormente fue la principal dirigente de las mujeres del trópico cochabambino en el Sindicato Pedro Domingo Murillo y también en la Central Villa 14 de Septiembre y luego fundadora y la primera secretaria ejecutiva de la Federación de Mujeres del Trópico de Cochabamba.

En diciembre de 1995, junto a Morales y un grupo de mujeres, comenzó la marcha “Mujeres Cocaleras por la Soberanía y la Dignidad”, desde Villa Tunari hasta La Paz, y terminó detenida en la cárcel de la Unidad Móvil para el Patrullaje Rural (Umopar) en Chimoré. Poco después, el 16 de enero de 1996, esta vez por caminos de herradura, llegó en otra marcha a La Paz junto a Morales.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: