LA INVESTIGACIÓN DE LA HISTORIA DE CAPINOTA

(Por Antonio Rocabado Quevedo)   

Monumento a Lorenzo de Aldana en el Municipio de Yacuanquer, Colombia

La necesidad de rigurosos estudios sobre la historia de los asentamientos humanos en el valle de Capinota es  importante. En este contexto, el urgente requerimiento anotado es la excusa para el presente acopio de escritos sobre el tema, y que las modernas tecnologías de comunicación nos permiten compartir.

 La revisión comprende publicaciones dispuestas cronológicamente,  relevantes para la investigación histórica de Capinota, particularmente aquellas que versan sobre la situación social de los Andes del Sur en los Siglos XV, XVI, y XVII, y la selección de las principales incluyendo un breve comentario es la siguiente: 

  • Francisco de Viedma y NarváezDescripción Geográfica y Estadística de la Provincia de Santa Cruz de la Sierra” (1793), Ed. Los Amigos del Libro, Cochabamba, 1969.

 La descripción de Viedma y Narváez, entonces Gobernador de Cochabamba perteneciente a la Provincia de Santa Cruz, se dirigía al Virrey de Buenos Aires. La edición incluye el estado de las reducciones de los indios Chiriguanos el 1788, y algunos Anexos con Cédulas Reales, Actas, Comisiones y Crónicas de la ciudad de Cochabamba. En la primera parte, se muestra la situación del Partido de Arque con sus cuatro Curatos, entre ellos el de Capinota. El autor describe en forma breve, lúcida y objetiva las condiciones de Capinota y sus habitantes, asimismo, el estado de los sectores de Charamoco, Ucuchi y Sicaya. En general, Viedma revela un detallado conocimiento de los territorios de su jurisdicción, hace propuestas para el ordenamiento urbano de la ciudad de Cochabamba, y denuncia los abusos y extorsiones de los recaudadores de tributos a los indígenas. 

  • Barnadas, Josep M. Charcas, 1535-1565, Ed. Centro de Investigación y Promoción del Campesinado, CIPCA, La Paz, 1973, 635 págs. 

El libro procede del texto de la Tesis doctoral del autor en la Universidad de Sevilla el 1971. Es una obra clásica en el análisis del proceso formativo social de Charcas, y es un referente sobre el período señalado, que empieza con la primera incursión española en el territorio de Charcas en 1535. Los capítulos iniciales del estudio: las estructuras sociales coloniales, la dinámica económica y administrativa, y las tensiones limeño-charqueñas, son los prolegómenos a la obtención de una imagen inteligible de hechos decisivos como fueron la instalación de la Audiencia de Charcas el 1561 y la constante controversia por el territorio con la sede virreinal limeña. La bibliografía utilizada para la obra es amplia. 

  • Cobb, Gwendolyn B. Potosí y Huancavelica: Bases económicas del Perú, 1545-1640,  Ed. Banco Minero-Academia Boliviana de Historia, La Paz, 1977, 207 págs.    

 El libro resulta también de una Tesis Doctoral de la autora en la Universidad de California, y muestra las condiciones existentes en los primeros 95 años de trabajo en las principales minas del Perú: Potosí y Huancavelica. El contenido de las investigaciones es útil para la historia capinoteña por la información sobre el comercio de Potosí con los valles de Cochabamba, por los registros del tráfico de mano de obra indígena para el trabajo minero, y por la economía monetaria de entonces. La bibliografía que complementa el texto es valiosa por los datos de las costumbres y el desarrollo socio-económico de la colonia, y por los concisos comentarios de las obras de los cronistas de la época.

  •  Solares S., Humberto, Fernando Bustamante M, y Rolando Salamanca C. Capinota: Proceso histórico, atraso, y subordinación, Instituto de Investigaciones de la Facultad de Arquitectura, U. M. S. S., 1987, 163 págs.

En el marco de un convenio del Instituto con la Alcaldía Municipal de Capinota los autores proponían un  ordenamiento físico del municipio. El estudio se inicia con la revisión de los antecedentes pre-hispánicos y coloniales de Capinota, y examina la situación de la región durante la época republicana  hasta los primeros 50 años del Siglo XX.  Caracteriza el rol de la configuración de Capinota en la formación social y económica de la región, como analiza también los problemas migratorios, agrícolas, uso del suelo,  y demográficos.

  • CIDRE-COBOCE. Monografía de la Provincia de Capinota, 1988, Cochabamba, 315 págs.

Con el subtítulo “Prehistoria” en el capítulo “Datos Históricos de Capinota”, Roy Querejazu Lewis sintetiza el desarrollo cultural precolonial capinoteño, y a la vez, incluye una lista de sitios para la investigación arqueológica.  La Monografía tiene una notable escasez de referencias bibliográficas. Cita al libro “Origen de la Noble Villa de Oropeza” de José Macedonio Urquidi (1971) como un referente importante de los tiempos remotos de Capinota. La mayor parte de la Monografía ofrece datos de la década del 70 sobre aspectos físico-geográficos, poblacionales, estadísticos  y ocupacionales del pueblo y sus alrededores.

  • Espinoza Soriano, Waldemar. Temas de etnohistoria boliviana, Edición del Colegio de Historiadores de Bolivia, Producciones CIMA, La Paz, 2003, 555 págs.

El autor es uno de los investigadores más notables del mundo andino, cuyas indagaciones lo llevaron por muchos años a los archivos de Sevilla, Lima, Buenos Aires, Quito, Sucre y La Paz. Sus numerosos libros y artículos, generalmente van acompañados de anexos documentales inéditos que apuntalan sus magistrales exposiciones. El volumen “Los Incas: Economía, Sociedad y Estado en la Era del Tahuantinsuyo” (Lima, 1987)  del mismo autor peruano, es un brillante antecedente sobre el desarrollo histórico de la sociedad andina. El volumen es un intento de explicar casi una centuria de existencia imperial incaica o Estado del Tahuantinsuyo (1438-1533), fase final de una larga historia andina de probables 16,000 años de antigüedad.

En el título Temas de etnohistoria boliviana, reúne nueve ensayos sobre Bolivia en los siglos XVI y XVII, de los cuales, tres son particularmente cardinales para la investigación del pasado capinoteño: “Caracara etnohistoria de una nación aymara”, “Los mitmas ajiceros-maniceros y los plateros de Ica en Cochabamba”, y “El Memorial de Charcas “Crónica” inédita de 1582″. Todos los temas tratados vigorizan no sólo el conocimiento del pasado del sur andino, sino que coadyuvan al robustecimiento de las identidades nacionales en las actuales colectividades andinas.

  • Escobari de Querejazu, Laura. Caciques, yanaconas y extravagantes: La sociedad colonial en Charcas, Siglos XVI-XVIII, Plural Editores, Instituto Francés de Estudios Andinos – IFEA, La Paz, 2005, 307 págs.

La historiadora paceña divide su libro en cuatro partes: 1) La convivencia y fundación de ciudades bolivianas sobre pueblos de indios; 2) Las élites y cacicazgos en la sociedad colonial de Charcas; 3) Encomiendas, chacras, y haciendas; y 4) Mano de obra y tecnología minera. Sin duda, la tercera parte es importante para la investigación sobre Capinota porque describe el sistema de arriendo de tierras en la hacienda Sicaya,  y por la relación de los levantamientos indígenas cochabambinos de Arque, Colcha, Tacopaya, Caraza, Tapacarí, Tarata y Sacaba el 1781.

  • Del Río, María de la Mercedes. Etnicidad, territorialidad y colonialismo en los Andes: Tradición y cambio entre los soras de los siglos XVI y XVII (Bolivia), Sierpe Publicaciones, Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA), La Paz, 2005, 341 págs.

El título es un enfoque de la historia de Capinota sin parangón respecto a los acontecimientos de los siglos XVI y XVII. Tiene como antecedente la Tesis elaborada por la autora como “Relaciones Interétnicas y Control de Recursos entre los Aymaras del Macizo de Charcas” (1996) para obtener la graduación de Doctor en Historia de la Universidad de Buenos Aires, Argentina.

El estudio, hasta la fecha cumbre para la historia de Capinota, fue terminado hace 12 años, y no se le puede dar mejor cumplido a esta intelectual que decir que se lo seguirá analizando, y estará vigente todavía por varios años más para las investigaciones rigurosas de la Historia de Capinota.    Sus páginas traen a la vida, en toda su complejidad, a las etnias, economías, políticas y personalidades del mundo andino y en particular de la región de Capinota entre los siglos XVI y XVII, en momentos, en que el imperio Inca, con su capital el Cuzco, centro neurálgico de la más pujante civilización sudamericana de entonces, comenzaba a perder su primacía. 

  • Platt, Tristan; T. Bouysse-Cassagne; O. Harris; y Thierry Saignes. Qaraqara-Charka: Mallku, Inka y Rey en la provincia Charcas (Siglos XV-XVII), IFEA / Plural Editores / FBCB / University of St. Andrews (Escocia), La Paz, 2006, 1088 págs.

Estos dos grandes señoríos aymaras del centro-sur andino ocupaban una región estratégica donde se desenvolvieron los centros minero-religiosos de Porco y Potosí. El estudio presenta numerosos testimonios de personajes –indígenas y españoles– que intervinieron activamente en la formación del sistema colonial de la naciente Audiencia de Charcas. El libro también representa un notable adelanto en la construcción de la historia de los pueblos andinos, entre ellos la historia de los pueblos colindantes, como es el caso de Capinota, que en los documentos figura como Capinota de Paria, que no debe confundirse con la otra Capinota (Capiñata) de Camacoro o Capinota de los yungas. Son trascendentales los registros del legendario asiento minero de plata de Beringuela, cercano a Capinota de Paria.  

La estructura del libro plantea muchas maneras posibles de leerlo. En este sentido, puede entendérselo como una magnífica contribución a la arqueología del derecho de los ayllus surandinos a la tierra. Las cinco partes que componen el libro: Culto, Encomienda, Tasa, Tierra, y Mallku, corresponden aproximadamente a cinco géneros documentales. En el impresionante despliegue documental histórico sobresale por su excepcional riqueza de contenido el Memorial de Charcas (1582) enviado al Rey Felipe II por los Mallkus de los Qaraqara y los Charca, denunciando al Virrey don Francisco de Toledo por haber desconocido sus privilegios y su capacidad de mandar a su propia gente. El documento es tan importante y de difícil acceso, que la necesidad de re-editarlo figuró como uno de los principales motivos que impulsaron a los autores a publicar el libro.

  • Roca, José Luis. Ni con Lima ni con Buenos Aires: La formación de un Estado nacional en Charcas, Plural Editores, La Paz, Agosto 2007.

Estudio en 24 capítulos, los cuales tratan esencialmente aspectos de las sublevaciones indígenas y criollas de principios del Siglo XIX, hasta el comienzo de la Bolivia independiente (1824), y las pugnas por el tutelaje de Charcas entre los virreinatos limeño y platense. El primer capítulo es una revisión de los señoríos aymaras, del imperio incaico y Charcas entre los siglos XII y el XVI, y tiene algunos datos de Capinota, y de Capiñata de Ayopaya.

  • Finalmente, se tiene un intercambio de artículos periodísticos a cargo de Ramiro Condarco Morales, y del fallecido investigador francés Thierry Saignes, publicados en el diario Presencia de La Paz, con los siguientes títulos: “Capinota y Chicanuma en la Visita de Garci Diez de San Miguel (1567)” (13JUN1976); “En torno a la Ubicación de Capinota” (20JUN1976); “Los Topónimos de Capiñata y Capinota” (25JUL1976); “Los Topónimos de Capiñata y Capinota” (01AGO1976); y “Sobre Capinota y Capiñata” (13AGO1976).      

Estos interesantísimos artículos destierran para siempre la sarta de ejercicios toponímicos ridículos que pretendían hacer creer que el topónimo Capinota se derivaba de combinaciones de voces quechuas con españolas, como por ejemplo, “Kaipy-Nota” (“Aquí está la nota!” atribuida a un “chasqui” o “chuncho” desconocido).  En definitiva, el nombre Capinota parece ser una castellanización de la palabra aymara “KHAPUN – UTA” que significa “Casa de Hilados” o simplemente “Hilandería”.

Para terminar la polémica, Condarco Morales sostiene que existen cerca de seis sitios geográficos en Bolivia que se designan con el nombre de Capinota, y son los siguientes: 1) Antiguo barrio del sur de la ciudad de Cochabamba; 2) Villa de Capinota (Provincia Capinota, Cochabamba); 3) Capinota (Hacienda Capinotilla del Cantón Calliri, Provincia Tapacarí, Cochabamba); 4) Capinota (Entre Machaca y Sisi del Cantón Machacamarca, Provincia Ayopaya, Cochabamba); 5) Capiñata forma del morfema Capinota (Cantón Capiñata, Provincia Inquisivi, La Paz) y 6) Capinota (Quinta del Cantón Luribay, Provincia Loayza, La Paz).

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3 comentarios so far »

  1. 1

    […] LA INVESTIGACIÓN DE LA HISTORIA DE CAPINOTA noviembre, 2009 5 […]

  2. 2

    SUPAY said,

    DEBERIAN REVISAR TAMBIEN LA TESIS DOCTORAL DE ALVARO HIGUERAS EN LA PARTE DE CAPINOTA EN EL PERIODO TIAWUANAKU, (POR EL INTERNET),

  3. 3

    Enrique Garcia Ayaviri said,

    Es bueno anotar que la fundacion de la provincia de Capinota es diferente a la fundacion de la ciudad de Capinota. La ciudad de Capinota fue fundada por los padres Agustinos el 27 de abril de 1559. La iglesia original de la plaza y tambien el Convento fueron establecidos en ese tiempo por orden del vicario Agustino Fray Luis López de Soliz, prominente sacerdote español, que fue posteriormente designado obispo del Cuzco. Los agustinos jugaron un papel importante en la introducción de la agricultura europea en Capinota, incluyendo el trigo y los molinos. El arado de punta de hierro fue utilizado por primera vez en Bolivia en las labores agrícolas de Capinota.
    Un saludo a los capinoteños,
    Enrique Garcia-Ayaviri


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