Chuncho Verduguez, gloria del basquetbol nacional

En la foto José y René Verduguez gozando del clima capinoteño y recibiendo el cariño de sus paisanos

Decir Chuncho Verduguez es hablar del buen básquet. Sin embargo, Chuncho Verduguez no es un solo personaje, sino varios, hermanos todos dedicados al basquetbol desde su temprana juventud. Los Chunchos dieron gloria al básquet nacional y enorgullecieron por años a Capinota, su pueblo, con el que siempre estuvieron ligados.

El fundador de la saga de los Chunchos fue Eliodoro, el mayor de ellos, médico, buen jugador y participante en varios seleccionados y equipos. Brilló en la primera línea del Macabi y el Always Ready. Como dice José: Eliodoro fue nuestro maestro, el que nos inculcó el amor al básquet y el que nos enseñó a jugar, desde muy chicos.

Posteriormente vinieron los años de gloria. Salieron de canchas orureñas, donde el legendario The Strongest, múltiple campeón departamental, fue su cuna; allí alternaron con los mejores jugadores de su época.

José  y René Verduguez, representaron  a Oruro en múltiples ocasiones, que fueron las más gloriosas para la historia de ese deporte en las tierras de Sebastián Pagador.  Entre sus mayores títulos figura el recordado campeonato nacional de 1955, realizado en Oruro, y donde salieron invictos.  En el equipo celeste alinearon junto con jugadores de la talla de  Luis Arellano, Eduardo Guzmán, Raúl Bustillos, José Liendo, Roberto Balderrama, Alberto Loayza, Manuel Barrón y Humberto Cáceres, bajo la Dirección Técnica de José Alandia.

En 1960, en la ciudad del valle, Oruro reeditó su victoria obteniendo el título de Campeón Nacional, en unas finales de infarto frente a La Paz y Cochabamba. En esa ocasión, relata José, éramos tres Verduguez en selecciones diferentes. José en la selección orureña; René venía con la selección paceña y Zaida, la hermana, jugaba en la selección cochabambina. Oruro volvió a salir campeón en 1965, en Colquiri, pero solo el célebre Luis Arellano logró subsistir los tres campeonatos. José ya no figuraba en las listas de su selección. Fueron las épocas de oro del baloncesto orureño.

Evidentemente, René, el menor y el de más larga y exitosa trayectoria en el baloncesto, se había ido a La Paz, donde estuvo ligado al Club Ingavi, el mejor equipo de todos los tiempos; el Ingavi que se nutría de las canteras del Colegio La Salle y que entrenaba bajo las órdenes del Negro Ayllón, paradigma de la historia del baloncesto nacional. René estuvo ligado al Ingavi hasta el final de su trayectoria. Fue su último entrenador, el último en tratar de salvar al gran campeón, que descendió después de ganar quince campeonatos departamentales  y múltiples campeonatos nacionales ínter clubes.

En el Ingavi alternó con los más grandes jugadores que dieron lumbre y presencia al básquet nacional. Jugó junto a Rodolfo Aliaga, Enrique Rodríguez, Guido Meruvia, Gustavo de Rada, Enrique Pozo, Edgar Pozo, Mario Orrico, Javier Núñez del Prado, Carlos   Ascarrunz y otros. En ese tiempo la historia del básquet se escribía en el Ingavi. Casi todos sus jugadores, incluyendo al Chuncho Verduguez, fueron parte de seleccionados nacionales y representaron al país en diferentes oportunidades.

En su obra “Hechos y protagonistas del deporte boliviano”, el reconocido periodista deportivo, Tito de la Viña, enlista a los más destacados deportistas bolivianos en sus diferentes ramas. En basquetbol hace una mención especial de René, junto con el ‘Loro’ Rodríguez, Mario Orrico, y Marina Azcárraga, prestigio del básquet femenino.

En la actualidad los Chunchos gozan de un merecido retiro. José disfruta de su  vida longeva en su pueblo, recibiendo periódicamente las visitas de su hermano René, con el que recuerdan sus glorias, atadas a su dominio del balón y el cesto. Recuerdan pasajes interesantes y exclusivos, como cuando jugaron contra los Globetrotters y se permitieron hacerles algunas piruetas a los histriónicos jugadores de Harlem. Los amigos escuchamos atentos sus narraciones, sabiendo que no todos podemos contar nuestras hazañas con tanta solvencia y beneplácito por lo bien hecho y actuado.

¡Salud y larga vida a estos campeones!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: